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El
lagarto gigante de La Gomera presenta las formas características
de los lacértidos, una familia de morfología
especialmente conservativa. En ese sentido, la cabeza se encuentra
bien diferenciada del cuerpo y cubierta de grandes placas fácilmente
distinguibles de las pequeñas escamas dorsales. Presentan
miembros bien desarrollados, cada uno de ellos terminado en un
quiridio de cinco dedos con garra. La cola es, por lo general, mucho
más larga que el cuerpo (en ocasiones, sin embargo, puede
perderse por autotomía), y está recubierta de escamas
dispuestas en verticilos. Nunca presenta protuberancias córneas,
cresta o espinas.
La
escama o placa internasal es más ancha que larga y no está
en contacto con la rostral. Presenta dos placas prefrontales
separadas por una placa extra conocida como interprefrontal. Esta
placa se encuentra casi siempre ausente en las demás especies
del género, y sólo ha sido detectada en algunos
individuos de Gallotia intermedia y
de G. caesaris. Tiene cuatro supraoculares, de las que
la anterior y la porterior son mucho más pequeñas que
las otras dos. La occipital es más larga que ancha.
Sobre
la boca se disponen 8 supralabiales, de las que ninguna toca el ojo.
Las tres posteriores están claramente abultadas en los
adultos, y presentan tonos rosados. La masetérica está
bien diferenciada, mientras que la timpánica es sólo
algo mayor que las demás escamas que rodean el oído.
Las
escamas gulares se encuentran claramente separadas de las ventrales
por la presencia de un collar. Presenta dientes monocúspides
de disposición acrodonta en el pterigoides que, en los
individuos actuales, se disponen siempre en una única fila. En
los dentarios, maxilares y premaxilar los dientes son tricúspides
y de implante pleurodonto; su número es variable, aunque
siempre menor que el de otros lagartos gigantes canarios de tamaño
similar; las cúspides, aunque bien definidas, suelen ser menos
conspicuas que en Gallotia simonyi, G. intermedia, G. auaritae o
G. goliath.
Las
escamas dorsales son pequeñas, están aquilladas y se
disponen en la región central del cuerpo en un número
que varía entre 75 y 85. Las escamas ventrales son de gran
tamaño y cuadrángulares, y se disponen en 18 series
longitudinales y entre 31 y 35 transversales. Sobre los muslos se
disponen entre 31 y 37 glándulas o poros femorales.
El
dorso, el píleo y la cola son pardos, con variaciones
estacionales determinadas por las mudas. Presentan una mancha
característica blanca que cubre la región gular, la
mandibula inferior y que sobrepasa ligeramente la boca; esta mancha
se extiende hacia atrás hasta los oídos, y en la región
ventral se extiende por el tórax. En los flancos se disponen
manchas azules de hasta una docena de escamas. Las plantas de pies y
manos son negras.
En
la actualidad, el tamaño de los lagartos gigantes de La Gomera
varía entre los 15 cm de un recién nacido (5 cm de
longitud entre el hocico y la cloaca) y los 70 cm de un macho
capturado en 2006 (24 cm entre el hocico y la cloaca). Se ha podido
comprobar, sin embargo, mediante estudios morfométricos y
secuenciación de ADN, que algunos individuos de esta especie
que vivieron hace apenas unos siglos podían superar los 120
cm de longitud total (38 cm entre el hocico y la cloaca). Otros
ejemplares, aparentemente de la misma especie, sobrepasaban
ampliamente esta longitud.
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